De repente me di cuenta que me gustan las sonrisas amplias y el pecho abierto, los ojos entre cerrados por el sol que se hacen cada vez más chiquitos y claros, gotas de agua saltando en cámara lenta y la piel explotando de alegría, de esa que te da energía y valor para reírte a carcajadas frente a cualquiera, solo escuchando al viento que te susurra que sigas…notas en el aire llenas de frescura e inocencia, movimientos fluidos sin restricciones, tarde desafiando al tiempo, dejando atrás las nubes negras para darle la bienvenida a la vida…y todo tiene su mismo inicio que nos une y nos hace uno, pq de eso somos, de articulaciones y músculos cansados, de puntas estiradas, de centros fuertes, de giros y saltos…de repente me di cuenta que me gusta verlos crecer, jugar y volver a crecer, buscando maneras de dejarme siempre sin respiración del orgullo o la emoción…no son de mi sangre, pero hacen que los sienta míos…tienen sinceridad brutal e instinto al delirio constante, que los hace auténticos y vertiginosos…se hacen eco de mis ideas y olvidan con facilidad mis histerias, son espíritus desafiantes, cada cual con su cómo…espíritus pícaros, cálidos, dulces, mágicos, astutos y veloces, que le dan a mis días triunfos constantes, instantes de gloria absoluta…brújulas orientando lo que un 12 de febrero se me asignó como misión-función…adorarlos resulta poco e incomprensiblemente liviano, enredarme entre sus ligeras y fugaces líneas mientras sacuden frescas cabelleras revueltas, es sublime…de repente el agua trajo ese estado que solo la felicidad envidiaría, al igual que esos viajeros escondidos bajo máscaras de cansancio y aturdimiento, sabiendo que en el fondo se morían por ser parte de eso, eso que a veces genera vergüenza, nerviosismo, adrenalina, y que solo algunos se animan a generarlo y exponerlo…son mi crisis y mi libertad, mi agua y mi aire, mi luz y mis sombras (de esas que crean profundidad y destaque) mis misterios que se develan entre sus grandezas, mis sentidos en otro cuerpo, mis historias en sus pies, mis dilemas desafiando a la gravedad y mis impulsos hechos carne…de repente me di cuenta que nuestras sonrisas se retroalimentan, y me gusta….
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