Tengo la cabeza en una mano, y el
corazón en mi ombligo...revueltos y conjuntos los pensamientos entre mis
dedos…Siempre el mar te dicta las buenas nuevas, la arena hace lo suyo
quedándose eternamente en las zapatillas, y el viento susurra lo que el sol no
se anima a decir, ahí escondido entre las nubes…Tanto color de repente, cuando
creía que las cosas estaban en orden, vislumbré que en realidad no había terminado
de dibujarme y aquello que sentía ideal, estaba justamente así, idealizado…La ilusión del que se sienta a mirar adentro para ver que queda entero…no mucho
está en su lugar, casi casi que no cree en nada que tenga que ver con amor…pero
que se venga, y se escurra entre la piel de esta que habla y ruega…La cabeza en una mano, el corazón que se sale por el ombligo, y los pies que te bailan, vos fijate que haremos con todo esto mi querida yo...
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